Renta 2017, tenemos una cita!


¿Debes hacer la declaración del IRPF obligatoriamente?
Seguramente cada año les surja la misma pregunta a miles de ciudadanos, sobre todo aquellos que no tienen experiencia en ello o han cambiado de trabajo hace poco.

Aunque la norma básica dice que nadie está exento, la ley del IRPF estipula varias excepciones a la hora de realizar la declaración de la renta, que tienen que ver con el dinero que se haya ganado durante el año y su procedencia. A continuación te mostramos todas las posibles situaciones que te permitirán no realizar la declaración del IRPF en relación con los rendimientos del trabajo y otros rendimientos, siempre que no percibas otros tipos de rendimientos.

  • Si ganas menos de 22.000 Euros con un solo pagador
  • Si has ganado menos de 12.000 Euros con varios pagadores
  • Si solo cobras una pensión menor a 12.000 Euros
  • Si has ganado menos de 1.600 Euros como rendimientos de capital mobiliario y ganancias patrimoniales
  • Si has obtenido menos de 1.000 Euros de diversos tipos de ingresos



¿Puedo declarar el IRPF igualmente?

  • Si ganas menos de 22.000 Euros con un solo pagador
  • Si solo has trabajado para un pagador y tus ingresos en concepto de rendimientos del trabajo no alcanzan los 22.000 Euros, no tendrás que hacer la declaración de la renta obligatoriamente. En el País Vasco, el límite se reduce a 20.000 Euros.

Ejemplo: un trabajador que durante todo el año ha trabajado en la misma empresa cobrando mensualmente 1.200 Euros no deberá presentar IRPF, ya que al año habrá ganado 14.400 Euros.

Si has ganado menos de 12.000 Euros con varios pagadores

Si has cobrado por parte de más de un pagador, esa cantidad mínima se reduce. En caso que la suma percibida por el segundo pagador y los siguientes supere los 1.500 Euros, el límite para no declarar serían los 12.000 Euros anuales, mientras que si no alcanza esa cifra (1.500 Euros), se mantiene la aplicación del límite de los 22.000 Euros.

Ejemplo: Estaría no obligado a declarar por el IRPF una persona que de su primer trabajo cobrara 15.000 Euros y del segundo, 1.000 Euros. Fíjate que tampoco superaría los 22.000 Euros de la primera excepción que te hemos explicado.

Si solo cobras una pensión menor a 12.000 Euros

El límite de 12.000 Euros también afecta a las personas que solo cobren de pensiones de la Seguridad Social y el porcentaje de retención no se haya determinado por procedimiento especial. Tampoco se incluyen las pensiones compensatorias del cónyuge o anualidades por alimentos no exentas.

En este tramo de 12.000 Euros entran también aquellas prestaciones pasivas recogidas en el artículo 17.2 a) de la ley del IRPF,  y aquellas en que el pagador de los rendimientos del trabajo no está obligado a retener.

Si has ganado menos de 1.600 Euros como rendimientos de capital mobiliario y ganancias patrimoniales

Se consideran rendimientos del capital mobiliario los intereses de cuentas bancarias, bonos, obligaciones, títulos de renta fija, dividendos de acciones. Además hay que tener en cuenta las plusvalías obtenidas por la transmisión de activos. Si entre todos ellos no has cobrado más de 1.600 Euros (y no has percibido ningún otro tipo de ingresos) no estás obligado a presentar declaración del IRPF.

Si has obtenido menos de 1.000 Euros de diversos tipos de ingresos

No estarán obligados a presentar el IRPF aquellas personas que hayan obtenido exclusivamente rendimientos íntegros del trabajo, del capital o de actividades económicas y ganancias patrimoniales hasta un importe de 1.000 Euros o pérdidas patrimoniales menores a 500 Euros, en tributación individual o conjunta.

¿Puedo declarar el IRPF igualmente?

Que no se esté obligado a presentar la declaración de renta no quiere decir que no se pueda hacer. Es más, en muchas ocasiones conviene presentarla, ya que el resultado del IRPF puede salir a devolver e ingresar un dinero que quizás no se tenía previsto.

La mejor forma de saber si deberías o no presentar el IRPF es hacer una predeclaración. Para realizarla correctamente te recomendamos que acudas a una asesoría fiscal con experiencia Muy rápidamente sabrás si hacer la declaración te sale a cuenta o es mejor usar el privilegio de quedar exento de presentar la declaración